Pega o escribe un sueño y el buscador resalta cada símbolo que reconoce —animales, personas, lugares, sucesos— y lo enlaza con su entrada del diccionario de sueños, con una nota de una línea sobre lo que dijeron los libros antiguos. Compara las palabras con nuestro diccionario de 70 símbolos; no interpreta tu sueño ni predice nada.
Estas notas cuentan lo que escribieron los libros de sueños antiguos, como historia: ningún sueño predice el futuro.
El buscador compara las palabras de tu sueño con las listas de palabras del diccionario: el nombre de cada símbolo, su plural y otras formas, y los sinónimos habituales (culebra y víbora para serpiente, caer y caída para caída). Cuando dos coincidencias se solapan, gana la más larga y específica: «madre muerta» se lee como una madre fallecida, no como la muerte.
Es una consulta, no una interpretación. Nada sale de tu dispositivo: no hay llamada a ningún servidor, ni cuenta, ni copia de tu texto. Las notas de una línea salen de las propias páginas del diccionario, que atribuyen cada lectura a un libro de sueños antiguo con nombre.
Hay temas que no son para los libros de sueños. Si tu texto habla de querer hacerte daño, el buscador muestra líneas de ayuda en lugar de lecturas de símbolos.
No. El buscador descarga una vez la lista de palabras del diccionario y hace toda la comparación en tu navegador. Tu texto no se envía a nuestros servidores ni a nadie, no se guarda y desaparece al cerrar o recargar la página.
No. Encuentra los símbolos y muestra, de cada uno, una nota de una línea sobre lo que dijeron los libros antiguos, con un enlace a la entrada completa. Lo que el sueño significa para ti depende de tu vida; las entradas terminan con una pregunta para ayudarte a pensarlo.
El buscador solo conoce los 70 símbolos de nuestro diccionario y sus formas habituales. Una ortografía poco común, un sinónimo raro o una imagen sobre la que aún no hemos escrito no coincidirán. Aun así puedes buscar en el diccionario a mano.
No, y nada en este sitio lo intenta. Algunos libros de sueños antiguos leían los sueños como presagios; contamos que lo hacían, como historia cultural. Nuestra postura es que los sueños reflejan a quien sueña, no el futuro.
No vamos a ponerle una lectura de libro de sueños a esto. Si lo que escribiste habla de querer hacerte daño o de no querer seguir viviendo, en un sueño o despierto, no tienes por qué cargarlo a solas. Hablar con alguien hoy puede ayudar, y estas líneas son gratuitas y confidenciales:
Si estás en peligro inmediato, llama al 112 (ES) · 911 (MX, AR) · 131 (CL) · 123 (CO).
¿Estás en otro lugar? Busca una línea de ayuda gratuita en tu país →