La pantalla no se enciende, el número no sale, la voz que contesta no es la que esperabas. El teléfono nos acompaña de día a todas partes y, en el sueño, casi nunca funciona. Ese fallo no es un error del sueño: es el sueño.
Los viejos libros de sueños son anteriores al móvil. Lo único que ofrecen es el teléfono de hilo tal como lo leyó el diccionario de sueños de Miller (1901), cuando todavía era una novedad; lo recogemos abajo, y el resto se lee desde la psicología.
| Variante | Qué leía el libro de sueños | Fuente |
|---|---|---|
| Hablar por teléfono | Para una mujer, rivalidades celosas que acababa superando | Miller (1901) |
| No oír bien por teléfono | Chismes malintencionados y la pérdida de un amor | Miller (1901) |
¿Qué significa soñar con un teléfono según la tradición?
El diccionario de sueños de Miller (1901) le dedicó una entrada al teléfono cuando el aparato apenas empezaba a entrar en las casas. Lo leyó con desconfianza: soñar con un teléfono era encontrarse con extraños que acosarían y confundirían al soñador en sus asuntos.
Las ramas de su entrada hablan solo de mujeres que llaman. Una mujer que hablaba por teléfono tenía celos y rivales, pero salía adelante; una que no oía bien, en cambio, quedaba expuesta a chismes y a perder a quien amaba. Los otros libros que citamos en estas páginas son anteriores al invento.
Lo que interesa de la entrada de Miller es que ya leía el teléfono como se lee hoy: por la calidad de la conexión. Una línea que funciona es una cosa; una línea que falla, otra muy distinta.
Hablar por teléfono
Estas son lecturas de los antiguos libros de sueños, recogidas como historia: ningún sueño predice el futuro.
¿Qué significa soñar que hablas por teléfono?
Una conversación normal, con alguien conocido o no, en la que el sueño se detiene más de lo habitual. El diccionario de sueños de Miller (1901) solo describe la llamada de una mujer: hablar por teléfono eran muchas rivalidades celosas, pero también la fuerza para superar toda mala influencia. Para el hombre no da lectura. Hoy se lee según con quién hablabas y cómo terminaba la llamada: una conversación que fluye suele acompañar a un vínculo que funciona, o al deseo de tener esa conversación en la vida despierta. Fíjate en quién era. Rara vez es casualidad.
¿Tu sueño era distinto? Dreamlock lee el sueño que tuviste de verdad →
¿Qué significa soñar que no oyes a nadie por teléfono?
La voz se corta, llega lejana, entre ruido, y por mucho que preguntes no entiendes lo que dice. El diccionario de sueños de Miller (1901) tenía esta escena, de nuevo para una mujer: no oír bien al hablar por teléfono era verse amenazada por chismes malintencionados y por la pérdida de un amor. Es la única lectura de una mala línea en los libros que citamos. Desde la psicología, es de las variantes más claras: la sensación de no entender, o de no ser entendido, por alguien que importa.
¿Tu sueño era distinto? Dreamlock lee el sueño que tuviste de verdad →
¿Qué significa soñar con un teléfono según la psicología?
Los teléfonos aparecen en los sueños cuando la comunicación, o su fallo, está viva en la vida despierta. Y el fallo es la firma de este sueño: muchas personas se encuentran el teléfono justo cuando intentan llegar a alguien y no pueden. La llamada se corta. El número sale mal por mucho cuidado que se ponga. La voz que contesta es desconocida.
En esta lectura, el teléfono representa el deseo de conectar o de ser escuchado, y su avería suele acompañar a una dificultad sentida para hacerse entender por alguien que importa. El sueño no pone a prueba tu habilidad con el teclado a las tres de la mañana: mide una distancia que ya notas.
También importa de qué lado estaba el problema. No es lo mismo una llamada que no consigue entrar que una llamada que tú no quieres contestar. La primera habla de una conexión que se te niega; la segunda, de algo que prefieres no oír todavía.
Una pregunta para quedarse con ella
¿A quién no consigues llegar ahora mismo, y dónde está de verdad el problema: en la línea, o en que no te decides a contestar?
Miller leyó el teléfono de 1901; el tuyo es otro, y la llamada que no entraba tenía un destinatario concreto. Ese nombre se olvida enseguida si no se dice en voz alta. En Dreamlock, un diario de sueños privado para iPhone que ya está en el App Store, basta un toque para contarlo medio dormido; por la mañana hay una ficha con el relato, un título, una pintura, los símbolos, el ánimo del sueño y una lectura.
