Lo primero que se recuerda de un perro soñado es cómo se acercaba: moviendo la cola, gruñendo o sin hacer ruido. De día es el animal de la lealtad; en el Cuzco, en Arequipa y en Bolivia, las creencias que recogieron los folcloristas hace un siglo lo asociaban, sorprendentemente, con ladrones.
| Variante | Qué leían las creencias y los libros de sueños | Fuente |
|---|---|---|
| Un perro que te muerde | Que roben al soñador, en Bolivia; murmuraciones, en Chiloé; un compañero pendenciero | Paredes; Vicuña Cifuentes; Miller (1901) |
| Un perro que te ataca | Enemigos y una desgracia sin remedio | Miller (1901) |
| Un perro ladrando | Noticias tristes; enemigos que insultan | Miller (1901); Golden Wheel |
| Un perro cariñoso | Grandes ganancias y amigos constantes | Miller (1901) |
| Un perro negro | Un enemigo que se acercaba, en Nuevo México; ataques secretos | Espinosa; Artemidoro |
| Un perro blanco | Un compromiso victorioso, en negocios o en amor | Miller (1901) |
| Un perro grande | Molestias por querer salir de la mediocridad | Miller (1901) |
| Cachorros de perro | Placer en cuidar a los indefensos | Miller (1901) |
¿Qué significa soñar con perros según la tradición?
En la tabla de creencias peruanas de Valdizán y Maldonado (1922), la fila «El Perro» solo tiene dos entradas, y las dos hablan de pérdidas: «Robo» en el Cuzco y «Ladrones» en Arequipa. Ninguna región lo lee como amistad ni como lealtad. En Bolivia, Paredes (1920) recogió la misma idea con el perro que muerde, y en Chiloé, según Vicuña Cifuentes (1915), el mordisco era murmuración.
Los libros de sueños fueron más matizados. El Golden Wheel Dream-Book (1862) abría su entrada advirtiendo que los perros tenían significados muy distintos: los que hacían fiestas al soñador eran buena señal y, para los enamorados, boda y felicidad; los que ladraban y gruñían, enemigos. Artemidoro (Oneirocrítica, siglo II) los clasificó por oficio: los perros de caza eran ganancias de fuera de casa; los de guardia, la esposa, el hogar y los bienes; los perrillos falderos, lo más dulce de la vida.
Lo que hacía el perro
Estas son lecturas de los antiguos libros de sueños, recogidas como historia: ningún sueño predice el futuro.
¿Qué significa soñar con un perro que te muerde?
El mordisco llega de golpe, en la mano o en la pierna. En Bolivia, Paredes (1920) lo dejó escrito así: soñar «Con perros que nos han mordido, para que nos roben». En Chiloé, Vicuña Cifuentes (1915) recogió otra lectura: «El que sueña que le muerde un perro o bien que come huevos podridos, puede estar cierto de que le murmuran». El diccionario de sueños de Miller (1901) lo leyó como un compañero pendenciero, en el matrimonio o en los negocios. La psicología ve aquí el daño que llega de donde se suponía seguridad.
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¿Qué significa soñar con un perro que te ataca?
El perro se lanza, enseña los dientes, no hay dónde esconderse. El diccionario de sueños de Miller (1901) leyó un perro fiero como enemigos y una desgracia que no se podía cambiar. Desde la psicología, suele acompañar un vínculo de confianza que se ha tensado.
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¿Qué significa soñar con un perro que te persigue?
Corres y oyes al perro detrás, cada vez más cerca. Los viejos libros que citamos no leen la persecución por un perro. La lectura moderna la acerca a los sueños de persecución en general: algo que se esquiva en la vida despierta y que el sueño convierte en un animal que no suelta. Importa si el perro era conocido: a veces lo que persigue es un vínculo, no un peligro.
¿Qué significa soñar con un perro ladrando?
Un ladrido en la noche, o un perro que no deja de ladrarte. El diccionario de sueños de Miller (1901) leyó oír ladrar a los perros como noticias tristes, con dificultades probables después. El Golden Wheel Dream-Book (1862) les dio una entrada propia y los leyó como enemigos que hablarían mal del soñador y lo insultarían. Hoy se entiende como una alarma: algo que pide atención y que todavía no has querido oír.
¿Qué significa soñar con un perro cariñoso?
Un perro que se acerca contento y apoya la cabeza en tu mano. El diccionario de sueños de Miller (1901) lo leyó como grandes ganancias y amigos constantes. Artemidoro partió la escena en dos: los perros de la casa, bien alimentados y moviendo la cola, eran un hogar en orden; los perros ajenos que hacían fiestas al soñador, engaños y trampas de gente sin escrúpulos. La psicología suele leerlo como un vínculo cálido que acompaña.
Cómo era el perro
¿Qué significa soñar con un perro negro?

Un perro negro, grande o no, que aparece quieto en la oscuridad. Entre los hispanos de Nuevo México, Espinosa (1910) recogió que soñar con un perro negro, o con un gato negro, anunciaba que se acercaba un enemigo; lo publicó en inglés, así que no se conservan las palabras originales. Artemidoro graduaba por colores los ataques que anunciaban los perros ajenos que mordían: los negros eran ataques secretos. Hoy se lee como algo que inquieta sin mostrarse del todo.
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¿Qué significa soñar con un perro blanco?

Un perro blanco que viene hacia ti. El diccionario de sueños de Miller (1901) leyó un perro blanco y amistoso que se acerca como un compromiso victorioso, en los negocios o en el amor. Artemidoro, que hablaba de perros ajenos que mordían o ladraban, dio al blanco otra lectura: ataques abiertos, frente a los secretos del negro. La lectura moderna ve en el blanco un vínculo claro, sin dobleces.
¿Qué significa soñar con un perro grande?
Un perro enorme, tan alto como tú, que ocupa todo el sueño. El diccionario de sueños de Miller (1901) leyó el susto ante un mastín grande como las molestias que traía el esfuerzo por salir de la mediocridad. La psicología suele leer el tamaño como la medida de lo que el vínculo, o el miedo, ocupa en tu vida.
¿Qué significa soñar con cachorros de perro?

Cachorros que juegan, se tropiezan y te muerden los cordones. El diccionario de sueños de Miller (1901) leyó los cachorros como el placer de cuidar a los inocentes y desvalidos; si estaban sanos y bien formados, las amistades se estrechaban y la fortuna crecía, y al revés si estaban flacos y sucios. Hoy se leen como algo nuevo y frágil que pide cuidado.
¿Qué significa soñar con perros según la psicología?
Los psicólogos leen el perro como lealtad e instinto domesticado. Los sueños con perros suelen seguir el estado de los vínculos de confianza de quien sueña: un perro cálido junto a una relación cálida, un perro amenazante cuando la confianza se ha tensado. El perro que muerde es la versión afilada: el daño que llega de donde se daba por hecha la seguridad.
La historia de cada uno con los perros tiñe todo esto, y los psicólogos la tratan como un dato, no como ruido.
Una pregunta para quedarse con ella
¿En quién confías hoy sin pensarlo, y hay alguien de quien, sin decirlo, has empezado a cuidarte?
En el Cuzco el perro era robo; en Chiloé, murmuración; para Miller, amigos constantes. Ninguno sabía que el tuyo es siempre el perro de tu abuelo. Con los meses, las preguntas útiles son otras: «¿cuándo soñé por última vez con él?», «¿qué pasaba esa semana?». En Dreamlock, en el App Store para iPhone, puedes hacérselas a tu propio diario de sueños, y cada respuesta señala las tarjetas de los sueños de donde sale; si no está en tus sueños, te lo dice.
